Normalmente, después de tener relaciones sexuales
"con amor" (ya que si son solamente sexuales, a veces no se
cumple esta teoría) la pareja termina fundiéndose en un eterno
abrazo, existe también la posibilidad del famoso "cigarrillo de
después" mientras se mantiene una tranquila conversación y se
pregunta el ya tan típico "¿te ha gustado?", hay
gente que hasta repite y vuelve a empezar... pero tengo una amiga que
cuando acaba, coge el móvil y se pone a jugar al Apalabrados (la
versión móvil del Scrabble) ¿Hasta tal punto podemos estar
enganchados al móvil? ¿Estaría mi amiga durante el "acto"
pensando en la posible palabra que tendría que poner en el dichoso
jueguecito?
Si a mi ya me sabe malo que se
despierten por la mañana y cojan el móvil para dar los buenos días
en las diferentes redes sociales, no te quiero ni contar el grado de
cabreo que puedo alcanzar si a mi me llega a pasar algo parecido...
Creo que no nos damos cuenta, pero la
sociedad de ahora se está convirtiendo en una adicta al móvil y yo,
el primero... tengo Facebook, Tuenti, Twitter, Instagram, FourSquare,
Whatsapp, Path, Google+ (estos dos últimos son una "caca de la
vaca") Pinterest, Banjo, Apalabrados, SoundCloud, Blog etc,
etc... y puedo asegurar que si me dedicara a verlo todo, todos los
días, solamente viviría para actualizar los diferentes muros, TL's
y "estados varios" ni siquiera tendría tiempo para el sexo
y por ahí NO PASO!!
Antes de todo esto yo tenía una vida,
la misma que tengo ahora, es cierto, pero menos pública! Leía más,
hacía más deporte, las tardes y noches de café eran muuucho más
largas y la comunicación con los amigos, mucho más fluida. Ahora,
podemos estar 4 en una mesa tomando café, que los 4 estaremos
enganchados al móvil: uno contando en Facebook lo bueno que está el
café, otro, haciéndole la foto al café para subirla a cualquiera
de las redes sociales a las que esté adscrito, el tercero estará
mandando whatsapps a diversos amigos para que se apunten al evento y
el 4 estará en el Grinder (un chat social de liguoteo entre hombres
que se instala en el móvil) para quedar con alguno después del
café. Así es mi gente... pero la quiero igual.
Pero la adicción de mis amig@s al
Apalabrados, llega hasta ese extremo, hasta el punto de follar y
coger el móvil para seguir jugando, de pasar de dar los buenos días
por mensaje a escribir un HOLA con las fichas del jueguecito, de
estar todos en una mesa y comunicarnos por el chat del bendito
invento! ¿Que será lo siguiente? ¿Acabaremos todos bajo las garras
del Hikikomori?
Y... ¿Qué es el Hikikomori?
Literalmente significa apartarse, es un trastorno psicosociológico
característico de la sociedad japonesa, aunque está llegando al
mundo occidental, refiriéndose al fenómeno de gente apartada que ha
escogido abandonar la vida social; a menudo buscando grados extremos
de aislamiento y confinamiento, debido a varios factores personales y
sociales en sus vidas.
Realmente espero no llegar hasta ese
extremo, más que nada, porque a mi las relaciones sexuales de carne
y hueso me gustan demasiado y hasta el momento, y que yo sepa, no han
inventado una máquina que sea tan real y con el tacto tan parecido a
una persona humana. Así que dejemos que todo esto se convierta en
una mera anécdota y sigamos jugando al Apalabrados, pero con mesura!
